Agencias.-La Casa Blanca informó este martes que el presidente Donald Trump no ha dado marcha atrás en su intención de aplicar aranceles a México, los cuales serán anunciados el próximo 1 de febrero.
Es un golpe para el Gobierno de Claudia Sheinbaum que ha buscado cumplir todas las exigencias de Trump en materia de migración y combate al narcotráfico. La decisión también deja en una posición compleja en su papel de interlocutores al secretario de Economía Marcelo Ebrard y al canciller Juan Ramón De la Fuente.
Fue en una conferencia donde la vocera Karoline Leavitt confirmó las intenciones del republicano, pese a reconocer colaboración del lado mexicano. “Hemos visto un nivel histórico de cooperación por parte de México, pero, de nuevo, hasta donde he checado, y eso fue anoche cuando hablé directamente con el Presidente, el 1 de febrero todavía están en el calendario”, dijo.
Agregó que Trump ha aclarado que espera que todas las naciones cooperen con la repatriación de sus ciudadanos y en materia de seguridad fronteriza, donde México y Canadá, país al que también amenaza con la aplicación de estos aranceles, están en la mira.
Sheinbaum matiene una postura de calma frente a la amenaza. “Hay que mantener la cabeza fría”, dijo al día siguiente de que Trump anunciara su intención de imponer aranceles este febrero.
La presidenta suele argumentar, a modo de calma, que el tema arancelario no formó parte de sus primeros decretos como presidente de Estados Unidos, además de enfatizar en la importancia que tiene el T-MEC para los tres países, en tanto que defiende que ha bajado el número de cruces de personas migrantes irregulares en la frontera

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