abril 3, 2025

La imposición de aranceles y la propia desaceleración del mercado de coches eléctricos ha propiciado que después de 5 años de crecimiento, los autos eléctricos chinos caigan en sus ventas en Europa.

Agencias.- La Unión Europea hace meses que declaró la guerra comercial a la importación de coches eléctricos fabricados en China. Esto ha terminado detonando en lo que precisamente se pretendía: reducir las ventas de estos vehículos en el Viejo Continente.

Las marcas chinas empezaron fuerte en su llegada a Europa. En los últimos cinco años han tenido un importante ascenso en cuanto a cifras de ventas. Sin embargo, este crecimiento se detuvo en un momento y poco a poco se ha producido un descenso. En el cómputo global del año 2024, marcas como MG han registrado una caída generalizado del 3,5 por ciento en cuanto a matriculaciones de vehículos eléctricos. Esto, según Dataforce y Bloomerg, marca su primera caída desde que regresaron al mercado europeo.

En total, las ventas de coches eléctricos chinos de marcas como BYD o Xpeng, entre otras, se hicieron con un 8,5% de la cuota de mercado en Europa el pasado 2024. Este total supone una reducción significativa frente a las expectativas de las marcas orientales. Los meses de noviembre y diciembre han sido los primeros afectados por los conocidos aranceles.

La intención de imponer estos mencionados aranceles llegó a principios del pasado verano y se hicieron efectivos en votación en octubre para ser implementados en los últimos dos meses del periodo. Las matriculaciones cayeron notablemente en noviembre, pero tuvieron un breve repunte en diciembre debido a las conocidas ofertas de final de año. Esta tendencia a la baja ha tenido también sus consecuencias en el inicio del año.

En los últimos días se ha conocido que algunas compañías de prestigio internacional, como Tesla, BMW o Mercedes-Benz, se han agrupado y demandado a la Unión Europea con el fin de que estos aranceles desaparezcan. Esto es debido a que no sólo afectan a las marcas chinas, sino también a las europeas que fabrican en el país oriental para poder así reducir sus costes de producción.

Una de las empresas más afectadas por los aranceles ha sido MG, la cual se encuentra en el seno del grupo SAIC, al que se le impuso los porcentajes máximos. Esto unido al 10% ya establecido hace unos años, ha hecho que la compañía deba contar con un 45% de aranceles a la hora de vender en Europa sus productos fabricados en China.